Hace poco, estuve en una reunión en la que me presentaron a una arquitecta que conjuga su profesión con el trabajo con lana. Ella hace unas cosas maravillosas, con unas agujas enormes, tal vez las más grandes que ví en mi vida; interviene objetos, sillas, muebles, en fin, cosas diferentes de esas que te hacen pensar: "Nuncase me hubiera ocurrido hacer esto, pero qué bueno queda".
Y hablando de todo un poco, esa charla un tanto formal con la que se empiezan las conversaciones como para tantear a la otra persona, buscando temas en común, usando frases típicas que nos evitan caer en esos silencios que a mi personalmente, lo confieso, me ponen muy incómoda, resultó que conocía a alguien que yo ya conocía.
Sí, ya sé, en nuestro país no es una novedad que pase esto, más bien es raro que no suceda. Lo singular es que mientras ella manejaba su madeja de lana y sus agujas, hablando justamente de la casualidad de conocer ambas a la misma persona y a otras allegadas llegamos a la conclusión de que con las relaciones personales pasa exactamente lo mismo que con un tejido.
El entramado social es muy parecido a la urdimbre en la que de alguna forma -indirectamente la mayoría de las veces-estamos interconectados, y eso, aunque parezca muy sencillo, simple o tonto, es maravilloso.
Ese sentirse parte de un todo que nos trasciende, que va más allá de las personas con las que nos relacionemos, porque de alguna forma vamos con ellas, es emocionante. Sí, ya sé, alguna amiga en este momento de la lectura me va apreguntar: "¿Habías tomado algo??? ¿Qué te fumaste??? " Es que a veces ese tipo pensamiento lateral, como diría otra amiga, parece muy volado.
A mi lo que me parece muy volado es constatar que a veces no nos damos cuenta de lo cerca que tenemos a tanta gente y de lo lejos que sin embargo estamos. Ese sentir que la vida se nos pasa volando y no pudimos visitar a esa abuela o hacer esa llamada a esa amiga, primo, tía, compañero, a esa persona que por algo ocupa parte de mis pensamientos. Lo volado es no ver en ese entramado de tejido del que formamos parte dónde están las cosas que realmente importan y que en última instancia son las que nos trascienden. Son las relaciones, los puentes que teja con los demás los que hacen de una u otra forma que la vida sea un continuo encuentro, no sólo con el otro, sino a través del otro con uno mismo.
Vaya desde @ toda la intención de servir depuente, de lana que une y convoca, a través de estos contactos mensuales y delas reuniones que durante el año programamos.
Para todas ustedes, las integrantes de esta red de @, un abrazo.
Verónica CorreaBove
muy interesante la nota, en realidad me atrapo por que queria ver ese hobby de los tejidos. pero muy interesante
me gusto mucho la nota, es real! y màs me gusto el modo de presentarnos "como vivimos y deseamos vivir" ...ojalà sepamos todas tejer bien, porque no siempre tenemos oportunidad de destejer lo tejidoi!!!
.. también me atrapó el tema de los tejidos...y también me sorprendí al ver que la nota en realidad no era la arquitecta con su hobby de tejidos... Y seguí asombrándome al ver que había más mujeres sientiendo igual sentimiento... Es este momento el verdadero instante en el que se notó la inclinación común de todas... Felicidades
comparto lo que allí se escribió.Creo además que las mujeres estamos muy llenas de tareas y no nos hacemos tiempo para acompañarnos mas.A veces estamos muy solas con nuestra rutina.
Aunque seguramente los periodistas saben que es interesante poner un título de nota que atrape (aunque es engañoso), también deben saber que quienes nos sentimos engañados no volvemos a leer ese tipo de notas, o muchas veces cancelamos suscripciones a ese tipo de publicaciones. Por lo que lei, varias nos sentimos engañadas sino desean perder lectoras deberán ser más sinceras. Gracias